Por qué el sentido del humor acompaña al buen sexo

Por Francisca Vives K. / @franvivesk

Es un hecho conocido que, cuando se busca el amor, se espera dar con un candidato que tenga un adecuado sentido del humor. Así puede hacernos reír y no se estresa demasiado cuando nos burlamos de él. Pues bien, los científicos han descubierto que las personas con sentido del humor son más apasionadas y creativas en el sexo que las que no entienden de bromas. El fervor especial se atribuye a aquellos que no son conscientes de la timidez y otras percepciones de los demás. Más concretamente, los que están dispuestos a exponerse a la diversión con los demás.

Las conclusiones de los psicólogos alemanes publicadas en el Journal of Personality Research confirman que las personas que mantienen la calma cuando se burlan de ellas son, por lo general, felices en su vida personal y tienen éxito (y, por tanto, están satisfechas) sexualmente. Los que siempre están dispuestos a exponerse al ridículo hacen gala de acrobacias: “pueden hacer cosas en la cama que otros ni siquiera soñarían”. Lo cual, como señalan los investigadores, es especialmente cierto en el caso de las mujeres.

Hay algunos términos curiosos en la descripción del estudio que vale la pena leer. Para el proyecto se reclutaron tres grupos de participantes: los gelotófobos (aquellos que se sienten molestos, deprimidos e incluso asustados por las burlas de los demás – como resultó ser, alrededor del 10% de la población), los gelotófilos (aquellos a los que les gusta que se rían de ellos y se encargan de hacerlo, practicando la improvisación de stand-up o contando ridículas historias de vida); y los katagelastic (personas a las que les gusta burlarse de los demás incluso cuando saben que eso perjudicará sus carreras o relaciones, a menudo por naturaleza vengativa, para protegerse o defenderse para no quedar en ridículo).

Si te preguntas qué situaciones permiten clasificar a las personas en categorías tan disparatadas, me alegra informarte de que a los participantes sólo se les pidió que hicieran una breve prueba escrita, en la que se les pedía que eligieran “sí” o “no” en respuesta a determinadas afirmaciones. Por ejemplo: “Cuando los demás se ríen en mi presencia, empiezo a sospechar: ¿y si se trata de mí?”, “Me gusta que los demás se rían de mí” o “Me gusta burlarme de los demás y me alegro cuando se ríen de ellos”.

El veredicto optimista de los investigadores es que todo el mundo se siente atraído por compañeros que se parecen en su sentido del humor y su forma de hacer el ridículo, por muy “tontos” que parezcan. Sin embargo, las mujeres helotófilas -las que disfrutan burlándose de sí mismas y provocando a los demás para que lo hagan- lideran por un amplio margen las tasas de éxito masculino, la soltura sexual y la satisfacción sexual. “Son capaces de las más ardientes expresiones de pasión”. Por otro lado, se ha demostrado que los más desinhibidos y pasivos en el sexo son los hombres katagelastic (egos sobreinflados que disfrutan burlándose de los demás).

En general, si pensabas que era demasiado como para publicar esas selfies tontas en Instagram que harán que se rían de ti, es hora de cambiar de opinión. Por razones puramente prácticas.

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