Tras un potente inicio de año con el Gran Concierto por la Hermandad y PortilloFest, la directora chilena inicia una agenda internacional que la llevará a dirigir importantes orquestas de México, Chile, Uruguay, Argentina y Brasil.
“ Abrir el año compartiendo música con distintas comunidades de nuestra región es un regalo y una responsabilidad enorme ”, señala Alejandra Urrutia, directora de Vibra Clásica y actual directora titular de la Orquesta de Cámara del Municipal de Santiago.
El 2026 comenzó con fuerza para la maestra. En enero dirigió dos proyectos que ya se han convertido en hitos del calendario musical chileno: el Gran Concierto por la Hermandad en el Centro Cultural Estación Mapocho y una nueva edición de PortilloFest en la cordillera de Los Andes. Ambas iniciativas impulsadas por Vibra Clásica buscan acercar la música sinfónica a nuevos públicos y generar espacios de encuentro en torno al arte.

Reconocida por ser la primera mujer en dirigir la Orquesta Filarmónica de Santiago, Urrutia ha desarrollado una carrera marcada por la conexión entre música, territorio y comunidad. Su enfoque artístico combina el gran repertorio sinfónico con nuevas creaciones y proyectos que buscan ampliar el acceso a la música clásica en América Latina.
La agenda internacional de este primer semestre comienza el 5 y 8 de marzo en Guadalajara, donde dirigirá a la Orquesta Filarmónica de Jalisco. Luego regresará a Chile para reencontrarse con la Orquesta de Cámara del Municipal de Santiago el 14 de abril.
La gira continuará el 29 de abril en Montevideo junto a la Orquesta Filarmónica de la ciudad, mientras que el 8 y 9 de mayo subirá al podio de la Orquesta Filarmónica de Río Negro en Argentina. El 6 de junio hará además su debut con la Orquesta Sinfónica de Porto Alegre en Brasil. El semestre culminará el 19 y 20 de junio en Santiago, cuando vuelva a dirigir a la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile.

En paralelo a su agenda internacional, la directora continúa impulsando los proyectos de formación y creación que lidera desde Vibra Clásica. Entre ellos destacan el Festival Academia Internacional de Música Portillo, el HUB de Directoras de Orquesta, las Sesiones Maestras y el Gran Concierto por la Hermandad, iniciativas que han acercado la música sinfónica a miles de personas y han fortalecido la formación de jóvenes intérpretes de Chile y otros países.
Para Urrutia, cada concierto es también una oportunidad para reforzar el sentido profundo de la música. “ Creemos profundamente en la música como herramienta de liderazgo, encuentro y reparación. Cada concierto es una oportunidad para recordarlo ”.
