De Londres a Nueva York, de los BAFTA a los BRIT Awards, CHANEL firmó algunos de los looks más comentados de la temporada de premios 2026. Entre Alta Costura, Alta Joyería y relojería de culto, la Maison tejió una narrativa de glamour contemporáneo donde cada celebridad se convierte en personaje de una misma historia.
Por Francisca Vives K.
La previa que lo encendió todo: fiesta CHANEL & Charles Finch
La noche antes de los BAFTA, cuando la mayoría de la industria aún está repasando discursos frente al espejo, el verdadero termómetro de estilo se toma un townhouse georgiano en Mayfair: el mítico 5 Hertford Street, sede del cóctel anual de Charles Finch y CHANEL. Es un ritual que lleva más de dos décadas marcando el inicio oficioso de la temporada de premiaciones británica, una mezcla deliciosa de cine, moda y arte donde los códigos de la maison se cuelan entre copas de champán y conversaciones cruzadas.
Este año, Rosa Byrne, Kristin Scott Thomas, Kirsten Dunst y Lily Allen, entre muchas otras, fueron parte del casting de lujo que convirtió la velada en pasarela íntima. Tweeds nocturnos, little black dresses reinterpretados y accesorios bijoux en clave discreta escribieron un prólogo perfecto. Nada estridente, todo actitud, como si CHANEL susurrara “esto recién comienza”.

BAFTA 2026: CHANEL como dress code no oficial
Al día siguiente, sobre la alfombra roja de la 79ª edición de los BAFTA, parecía haberse instalado un nuevo protocolo: se entra con nominación, pero se consagra con CHANEL. Jessie Buckley, Tilda Swinton, Gracie Abrams y Maya Rudolph llevaron la bandera de la Maison en cuatro registros radicalmente distintos, como si cada una tomara un capítulo diferente del archivo y lo hiciera propio.
Jessie Buckley y un cuento azul eléctrico
La ganadora del BAFTA a Mejor Actriz Protagónica llegó al Royal Festival Hall envuelta en terciopelo azul royal, firmando uno de los grandes momentos de la noche. El vestido de CHANEL, adaptado de la colección Pre-Fall 2026, caía en silueta columna con hombros acentuados por broches esmaltados y una espalda suavemente drapeada, un equilibrio perfecto entre drama y control. Sobre ese lienzo hiper saturado, la Alta Joyería hizo lo suyo. Los pendientes Attirante en oro blanco de 18K y diamantes de la colección “Les Talismans de CHANEL” enmarcaron su rostro como un amuleto de atracción, mientras que el anillo Golden Sillage, con su diamante talla esmeralda de 5.01 quilates y destellos de zafiros amarillos y granates espessartita, tradujo el estallido olfativo de N°5 en pura luz sobre sus manos.

Tilda Swinton elegante y sobria
Tilda Swinton, devota declarada de la casa, optó por un tuxedo negro de la colección Métiers d’art/Pre-Fall 2026, con chaqueta cropped y pantalones de tiro alto que llevaban la sastrería de CHANEL a un terreno casi escultórico. El estilismo fue impecable en su sobriedad. Camisa blanca minimal, casi sin maquillaje, el pelo platino peinado hacia atrás y una sola pieza de Alta Joyería llevándose todo el protagonismo. El anillo Dreams Come True, de la colección “Reach for the Stars”, en oro blanco, oro con recubrimiento negro y un diamante talla brillante de 10.20 quilates, condensó los colores fetiche de la casa, blanco y negro, en una pieza que parece pensada para su manera de habitar la alfombra roja.

Gracie Abrams: la nueva musa
Gracie Abrams llevó al red carpet el idioma de la nueva generación CHANEL. Hablamos de un vestido negro de la colección Pre-Fall 2026 con bordados florales y un aire romántico pero nada naïf. La silueta, suave y ligeramente entallada, dialogaba con una joyería que contaba su propia mini historia. El anillo N°5 Cascade, en oro blanco de 18K y diamantes, dibujaba en sus dedos la curva legendaria del frasco de N°5, mientras que los pendientes transformables Coco Crush, también en oro blanco con 298 diamantes, reinterpretan el acolchado icónico de la Maison en un diseño flexible que puede llevarse de distintas maneras.

Maya Rudolph: couture para insiders
Maya Rudolph apostó por un vestido bicolor de la colección Primavera 2026 de CHANEL, con drapeados que se movían casi como un guiño a su humor sofisticado y ligeramente irreverente. Pero fueron las joyas las que convirtieron su look en un editorial de Alta Joyería: el anillo Diamant Évanescent, inspirado en la camelia y en el espíritu couture de la flor, convivía con el anillo Blé Infini en platino y diamantes, cuya forma evoca el símbolo del infinito y un diamante central de 8.07 quilates, y con los pendientes Premiers Brins, 156 diamantes que se entrelazan como espigas de trigo a punto de convertirse en ramo. Sobre la alfombra, su combinación se lee como un recorrido completo por los símbolos de la Maison, más que como un mero set de joyas.
En paralelo, Lily Allen sumaba la nota relojería con el reloj Première Galon en oro amarillo y esfera lacada en negro, un guiño retro que encaja perfecto con la estética de objeto fetiche que CHANEL ha construido alrededor de sus relojes. Es el tipo de detalle que en tus fotos puede ganar primera plana en un recorte de muñeca.

Tropfest 2026: Margot Robbie y la versión más atrevida de la Couture
Desde Londres volamos visualmente a Sídney, donde Margot Robbie transformó Tropfest, el festival de cortos más grande del mundo, en su propia pasarela CHANEL. Como presidenta del jurado, eligió un look de la Haute Couture Primavera 2026 que llevó el concepto de “vestido de noche” a una zona peligrosamente seductora: un diseño negro casi totalmente transparente, con capas de gasa, plisados de organza y bordados estratégicos que dibujaban el cuerpo sin necesidad de mostrarlo todo. Bajo la transparencia, un bralette floral y shorts a juego devolvían al look a la realidad del cine independiente bajo el cielo australiano, mientras que los pumps CHANEL de punta afilada y recortes laterales terminaban de aterrizar la silueta en el terreno de lo icónico.

Penélope Cruz y Jessie Buckley. “La Novia” con apellido CHANEL
En Londres, Penélope Cruz llevó su rol de musa de CHANEL a un nuevo capítulo durante la premiere de The Bride! (La Novia), convirtiéndose en la encarnación perfecta de un gótico glam muy europeo. El vestido, un diseño negro de escote en V profundo y largo hasta el suelo, se complementaba con una boa de plumas rojas que aportaba dramatismo y volumen cinematográfico, casi como si se tratara de un personaje más en la escena. La pieza reinterpreta un look previo del archivo reciente de CHANEL, invirtiendo el juego de color, del rojo absoluto al negro con plumas escarlata, y subrayando esa mezcla de diva de cine clásico y heroína de terror sofisticado.theluxonomist.
Días después, en Nueva York, Jessie Buckley volvía a encontrarse con CHANEL en el estreno estadounidense de la misma película, cerrando el arco de su temporada en clave de fidelidad absoluta a la Maison. Las crónicas y las imágenes la muestran con un nuevo look CHANEL que mantiene su sello teatral: silueta fuerte, texturas ricas y un aire de personaje salido de un cuento oscuro contemporáneo.


BRIT Awards 2026: cuando la música canta en francés
La siguiente parada de esta temporada CHANEL fue en Manchester, en una de las noches más explosivas de la música británica: los BRIT Awards 2026. Allí, Harry Styles y Rosalía firmaron dos de los looks más comentados, ambos sellados por la maison, probando que el lenguaje couture se puede traducir sin problemas a un escenario dominado por el pop.
Harry apareció sobre la alfombra en un traje de bouclé negro con rayas diplomáticas en blanco, de la colección Métiers d’art 2026, de proporciones oversized y chaqueta cruzada. Debajo, una camisa de rayas en tono menta pálido y una corbata a rayas jugueteaban con el concepto de “uniforme de oficina”, mientras que el giro definitivo estaba en sus pies: ballerinas clásicas de CHANEL, con la puntera rematada en lazo, que terminaron de sellar un mensaje claro de fluidez de género en el vestir. En tus fotos, ese close‑up de traje masculino y zapatito de bailarina será oro puro.
Rosalía, en tanto, se adueñó del drama con un dos piezas de CHANEL basado en el look 56 de la colección prêt‑à‑porter Primavera/Verano 2026, reinterpretado especialmente para ella. Un top plumado que se prolongaba en una especie de shrug estructural y una falda con plumas a juego, de cintura ultrabaja, creaban una silueta que mezcla diva flamenca del futuro con chica CHANEL en modo performance. El resultado es exactamente lo que una maison como CHANEL quiere decirle a la música. Se puede ser maximalista sin traicionar la elegancia.
Y luego está Olivia Dean, que firma uno de los momentos más recordados de la noche con un vestido completamente transparente de CHANEL Primavera 2026, confirmando su estatus de nueva reina del pop británico. El diseño, en negro absoluto, está cubierto de delicadas flores bordadas en amarillo y blanco que se dispersan como pequeñas constelaciones sobre el cuerpo, mientras que el bajo se remata con borlas y plumas bicolor que dibujan grandes flores en movimiento a cada paso. La elección de joyería mínima y el pelo natural en rizos liberan el foco para que el vestido sea el verdadero protagonista, un ejercicio de desnudez calculada y romanticismo moderno que encaja perfecto con la narrativa que CHANEL está construyendo con la cantante.

Nicole Kidman en “Scarpetta”. El epílogo en negro absoluto
El cierre perfecto de esta temporada CHANEL llega en Nueva York, con Nicole Kidman sobre la alfombra roja del estreno de Scarpetta. Embajadora histórica de la casa, la actriz apareció con un total look negro que condensaba muchos de los códigos más recientes de la Alta Costura Primavera‑Verano 2026: una chaqueta de crepé de lana negra, tipo blazer cruzado y ligeramente oversize, con botones joya, y una falda negra con textura y efecto plumas que añadía movimiento y profundidad.

Hay algo de poder silencioso en este look: no necesita color para imponerse, solo la geometría precisa de la sastrería y el brillo contenido de los detalles. En tu texto puedes anclar ahí los anillos Emilienne y Soleil Ganse en oro blanco de 18K y diamantes, piezas de Alta Joyería CHANEL que funcionan casi como subrayado final de la frase, Nicole no se viste de CHANEL, Nicole es CHANEL.
