El frío no es excusa para quedarse en casa. Cada vez más personas buscan actividades que les permitan mantenerse en movimiento y disfrutar del deporte en cualquier época del año. En esa búsqueda, el pickleball se ha convertido en una de las grandes revelaciones del mundo wellness.
Originario de Estados Unidos, este deporte mezcla tenis, pádel, bádminton y ping-pong en un formato dinámico y fácil de aprender, ideal para jugar en familia o con amigos. “El pickleball ha ganado terreno frente al pádel y otros deportes por su accesibilidad y bajo impacto físico, lo que permite practicarlo sin importar la edad o la condición física”, destaca Macarena Pantoja, subgerente de Deporte Infantil de Ripley.com.
¿La clave de su éxito? Un juego rápido, raquetas livianas y una pelota plástica perforada que facilita los partidos en espacios interiores, lejos del viento y las inclemencias del clima.

Más que una tendencia, un aliado para la salud
Los beneficios del pickleball van mucho más allá del ejercicio. Según el doctor Nicolás Fontecilla, traumatólogo de Clínica INDISA, esta disciplina “mejora la coordinación, la resistencia cardiovascular y la agilidad, además de fortalecer músculos y huesos”. A eso se suma su impacto positivo en la salud mental: alivia el estrés, mejora el ánimo y potencia la concentración.
Prepararse para jugar —incluso en invierno— es sencillo: basta con una paleta cómoda, zapatillas adecuadas y ropa que permita libertad de movimiento. ¿Un consejo? No olvides calentar antes, hidratarte bien y respetar tus límites.
Este invierno, elige moverte, disfrutar y descubrir los beneficios de un deporte que ya suma millones de fans en el mundo. El pickleball puede ser el punto de partida perfecto para una vida más activa y social.
